Por: Andrea García y Galel Jarquín

Una de las necesidades más evidentes de los seres humanos y que se manifiestan desde el momento de la concepción es la necesidad de COMUNICARSE, ya sea porque necesitamos expresar un sentimiento o una necesidad. Al principio los seres humanos se comunican con gestos y sonidos hasta lograr comunicarse en el idioma que sus padres le transmitan y enseñen.

Esta misma necesidad de comunicarnos en diferentes ámbitos y con diferentes personas, nos obliga a que en algún momento nos interesemos en conocer un segundo o tercer idioma, ya sea porque estamos interesados en leer un libro cuya versión sólo encontramos en un idioma diferente al nuestro, porque queremos conocer un poco más sobre otras culturas, porque quisiéramos viajar y comunicarnos sin problema o porque en algún momento nos gustaría optar a mejores oportunidades de estudio o laborales; y a todo esto debemos agregar que las nuevas generaciones por vivir en una época altamente globalizada se ven en la necesidad de conocer un segundo idioma, por ejemplo el idioma inglés, porque de una u otra manera se relacionan con el mismo diariamente al utilizar una computadora, un celular o incluso en algo tan sencillo como la utilización de un juego de video.

Partiendo de lo anterior, surgen diversas interrogantes que aún para muchos son difíciles de resolver: ¿Cómo enseñar un segundo idioma de manera efectiva en la que el estudiante no se frustre y logre desarrollar todas sus habilidades para convertirse en una persona bilingüe? ¿Es necesario que un estudiante conozca reglas gramaticales para hablar un idioma correctamente? ¿El tradicional método de escuchar y repetir es efectivo? ¿La traducción del idioma nativo al que se está aprendiendo es efectiva? ¿Existe una edad específica o una habilidad determinada para aprender un segundo idioma?

Con el objetivo de tratar de dar una respuesta a las preguntas anteriores y en base a nuestra experiencia como profesores de enseñanza del idioma inglés como segundo idioma, a través del presente artículo trataremos de explicar el método que hemos encontrado más efectivo y que ha dado diversidad de resultados positivos en nuestros años de experiencia.

 Existen estudios que indican que una persona que habla dos o más idiomas, ha desarrollado de manera más significativa sus capacidades de comprensión y aprendizaje, ya que al utilizar uno u otro idioma, el cerebro humano está realizando un enorme esfuerzo por concentrarse en la utilización de uno sólo de los idiomas y dejar en pausa el segundo, no es que utilicemos un idioma y el otro este apagado por el momento, los estudios indican que ambos idiomas están luchando por sobresalir el uno del otro mientras hablamos, pero ¿Cómo lograr que nuestro cerebro piense en inglés o en español separadamente, al momento de utilizar uno o el otro, y no intente traducir? Parece un tema complicado, por la forma en la que tradicionalmente el sistema educativo guatemalteco ha planteado la enseñanza del idioma inglés, sin embargo, hay una respuesta a esta interrogante, debemos permitir al alumno relacionarse con el idioma, sin traducciones, pero lo más importante el estudiante debe entender para que utiliza cada tiempo verbal y lo que puede expresar con cada uno, al no ser su idioma nativo, necesita entenderlo, conocerlo y sobre todo darse cuenta que la riqueza de cada idioma es diferente, que nada tiene que ver uno con el otro, que cada uno tiene sus propias reglas y estructuras.

Hay muchos métodos que afirman que para aprender un segundo idioma no es necesario enseñar reglas gramaticales, afirmación con la que no estamos de acuerdo, claro que podemos enseñar un segundo idioma con un método natural, es decir, de la forma en que aprendimos nuestro idioma nativo, sin embargo no es un método que pueda trabajar aislado a otras técnicas al enseñar un segundo idioma, ¿por qué? Por el simple hecho que al aprender nuestro idioma nativo, es el primer idioma con el que nos relacionamos y por lo tanto es completamente sencillo relacionar objetos con palabras y aprender a hablar; pero cuando aprendemos un segundo idioma ya tenemos una barrera, ¿Cuál? Nuestro primer idioma, nuestra mente ya está estructurada en base al idioma nativo, y reconoce los sonidos y asociaciones del mismo, por lo que enseñar estructuras gramaticales, fonética y tintes propios del segundo idioma es como lo llamaríamos en inglés un MUST, algo totalmente necesario.

En base a lo anterior, la experiencia nos ha enseñado que una clase de inglés debe desarrollar todas las habilidades necesarias para conocer un idioma: 

Vocabulario, gramática, lectura, fonética, escuchar y todas las anteriores correctamente desarrolladas, nos encaminaran a la más importante HABLAR CON FLUIDEZ Y ENTENDER SIN TRADUCCIONES UN SEGUNDO IDIOMA.

Si hablamos de un método efectivo, diríamos que el método correcto es una combinación de métodos y actividades, desarrollados a través de clases con objetivos claros y correctamente planificadas.

Toda clase efectiva de un segundo idioma, hablemos específicamente del idioma inglés, debe iniciar situando al alumno en tiempo y espacio y preparándolo para que su idioma nativo no se anteponga durante la clase de inglés, esto lo hacemos a  través de PROCEDIMIENTOS DIARIOS (DAILY PROCEDURES), que realizamos como su nombre lo indica diariamente, ya que después de un semana de clases por ejemplo, el cerebro de nuestros alumnos ya los reconocerá sin necesidad de pensar en su idioma nativo, al escucharlos automáticamente su cerebro reaccionará en inglés; estos procedimientos incluyen práctica de FECHA, CLIMA, DELETREO, ALFABETO, NÚMEROS, etc., por lo tanto estamos entrenando a nuestro cerebro para pensar en inglés.

Un punto importante que toda clase debe incluir es el uso de ACTIVIDADES DE CALENTAMIENTO (WARM UP ACTIVITIES); dichas actividades permiten al estudiante conocer previamente sobre el tema del que aprenderá y lo preparará para el mismo; podemos ser creativos, haciéndolo a través de un juego, un video, preguntas sobre su vida cotidiana relacionadas al tema. Lo importante es que el profesor utilice su creatividad.

            Una clase efectiva, además, incluirá actividades CONTROLADAS, SEMICONTROLADAS Y LIBRES, esto porque debemos dejar a un lado la idea que el profesor es quien dirige la clase todo el tiempo, al aprender un idioma es necesario que el alumno se involucre, que sea una clase 95% oral e interactiva, aprender un idioma no es algo mecánico, es necesario dejar que el alumno explore sus conocimientos y los externe, y sobre todo que pierda el miedo a equivocarse.

Otro punto importante es cómo lograr que el alumno, ponga en práctica lo que ha aprendido, no hay forma más efectiva en nuestra experiencia, que pedirle al alumnos que cree, que realice sus propios proyectos, que hable de sus experiencias, de su vida cotidiana y de lo que le gusta y de lo que no, porque esto permitirá que al presentar proyectos orales, relacione lo que ha aprendido con su entorno, es aquí en donde el método natural de aprendizaje de idiomas juega un papel importante, pero esto puede lograrlo luego de haber conocido el idioma, su riqueza y estructura. Además que es en este punto, en donde el alumno empezará a olvidarse de la tan común y poco efectiva traducción, la misma hace que la información se procese de forma lenta y mecánica, pero si le ayudamos al estudiante a conocer el idioma su estructura y fonética propias, olvidará la traducción ¿por qué? Porque conoce el idioma, conoce para qué utilizar cada herramienta gramatical y que puede expresar a través de ella, entonces para qué necesitaría su propio idioma para hablar un segundo, si conoce  este segundo a la perfección. Es por ello que además una clase debe ser 100% en el idioma que se enseña, no hay que pensar que por enseñar a alumnos principiantes, debemos enseñarles en su idioma nativo y luego encaminarlos a evitar la traducción, sería un enorme error y un doble esfuerzo,  la traducción debe evitarse desde el día uno, al alumno hay que enseñarle un idioma nuevo, no como suena su idioma en otro.

            La enseñanza y aprendizaje de idiomas es un reto diario tanto para los estudiantes como para los profesores, conlleva práctica, esfuerzo, nuevas ideas, innovación, creatividad,  y estudio a diario, cada día aprendemos algo dentro de un salón de clases, algo nuevo  que funciona y algo más que hay que eliminar, no existe un método único, pero si reglas esenciales en la enseñanza de un segundo idioma, que hemos tratado de explicar en estás pocas líneas. No queremos dejar a un lado, la importancia de la tecnología en la enseñanza de idiomas, existen ahora un sinfín de plataformas interactivas que permiten la práctica del idioma, lo que representa una enorme ventaja, pero también un enorme reto para quien enseña, ya que debe actualizarse completamente, pero sobre todo prepararse día a día, ahora enseñamos a generaciones que encuentran información con tan sólo escribir en un buscador de internet, por lo que estar cada día más preparados es esencial.            Tenemos un papel más allá de facilitadores de conocimientos, sobre todo debemos inyectar confianza y seguridad en nuestros estudiantes, todos son capaces, sería una gran equivocación afirmar que hay una edad específica para aprender un idioma, cada persona es tan capaz como la otra, por la sencilla razón que la necesidad de comunicarse ya es algo implícito en el ser humano, no limitemos al alumno, enseñemos la belleza de conocer otros idiomas, otros sonidos, otras ideas, ayudemos a descubrir la gran capacidad que hay en cada uno de ellos.